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La alimentación de un bebé…

Junio 24, 2008

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Los bebés presentan un crecimiento acelerado durante el primer año de vida, por lo que necesitan de mucho alimento para poder cubrir las necesidades de cuerpo; a partir de ese momento, los requerimientos de alimento son menores trayendo consigo la disminución del apetito que generalmente es considerado normal…

Los padres deben observar a su hijo para asegurarse que esta disminución de apetito se debe al término del crecimiento y aumento de peso acelerado y no a algún problema que esté causando inapetencia, pudiendo derivar en desnutrición crónica.

Control de talla y peso: A partir del año de edad los niños deben visitar al pediatra 2 veces al año, para disminuir a una vez por año hacia los 3 años de edad. En estos controles el pediatra evaluará diversos aspectos de tu hijo, entre los cuales está su curva de peso y talla para saber si hay tendencias peligrosas de sobrepeso o bajo peso. Si notas que tu hijo ha disminuido su apetito y te inquieta lleva por tu cuenta un control de su talla y peso mensualmente, recordando que los niños pueden tener caídas repentinas de peso a causa de enfermedades y una vez superadas el niño recuperará su peso habitual. Niveles de peso por debajo del percentil 3 son preocupantes.

Actividad y desarrollo del niño: Si el niño está enfermo, es normal que tenga poco apetito debido a que su nivel de actividades físicas y mentales estarán disminuidas por el decaimiento que le provoca la enfermedad. Para el caso de niños que padecen enfermedades crónicas, se deberá tener mucho cuidado en la alimentación que recibe, debiendo ser de alta calidad más que en cantidad para aminorar las posibles dificultades en su desarrollo por desnutrición.

Observa y evalúa lo que ingiere el niño: Si uno observa cómo se alimenta un niño libremente, podrá percatarse que ellos pueden desayunar y luego no almorzar, o llenarse con golosinas o jugos, o estar picando a lo largo del día y a la hora de las comidas principales dejar el plato sin terminar. Los padres deben saber qué es lo que están comiendo sus hijos semanalmente, debiendo ingerir alimentos energéticos o básicos ricos en carbohidratos que proporcionan energía, constructores que den proteínas y minerales necesarios para el crecimiento, reguladores para obtener vitaminas y minerales para la protección contra enfermedades; y una hidratación adecuada.

Evitar malos hábitos alimenticios que inciden en la disminución del apetito, en esta etapa en la que el niño no necesita tanto alimento, es fácil que el niño se llene con alimentos de un solo grupo alimenticio y no ingerir alimentos variados para poder cubrir todas las necesidades del cuerpo. Es muy importante tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Contar con hábitos y horarios para las comidas, inclusive las meriendas, con el fin de que tanto el niño como su organismo se acostumbren a comer en sus horas y las porciones necesarias de alimentos.
  • La ingesta exagerada de leche, nadie puede negar que la leche es buena para el crecimiento, pero sólo de leche no se vive bien, puesto que también necesitamos de defensas, hidratación y energía para contar con un sano crecimiento.
  • La ingesta exagerada de jugos, tiene el mismo efecto que la leche, los jugos aportan básicamente hidratación para el cuerpo, además tomar jugos fuera de horarios puede perjudicar el apetito del niño, el cual al tomar el jugo dejará de cenar o almorzar.

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